
-A veces, y a causa de nuestra necesidad de controlar la clase, cuando la clase se desbarata y sin tener en cuenta ni a los chavales ni nuestros propios sentimientos en un momento dado, aplicamos técnicas que no nos gustan, que incluso nos prometemos no usar ( como echar un superbroncazo, mandar copias...). En ese momento nos supera la situación.
-Nos damos cuenta de que es más fácil llevar a cabo este trabajo con grupos pequeños, que no encontramos la forma de trabajarlo en el gran grupo.
-Si nosotros no mostramos emociones(verbalizando), ellos tampoco lo hacen. Vemos que el grupo está más unido cuando contamos a los niños algunas de nuestras vivencias(nuestra familia, aficiones que tenemos, lo que hemos hecho el fin de semana...)
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